Cada nota, cada melodía es una caricia a mi alma. Que me despierta, me nutre de amor incondicional. Conecta con mi interior, con mi ser. Me hace sentir plena, completa e íntegra con quien soy. Es momento de fluir, integrarse, conocerse, experimentar más allá de la superficialidad, de la carencia, del egoísmo.  

 
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